Las noches de Moscú. Cocina Rusa en Malasaña
Esta semana que ha empezado el frío de verdad en Madrid así que es el momento ideal para animarse a probar las especialidades que vienen del frío.
Las noches de Moscú es un restaurante agradable y cálido, tiene dos plantas la superior está profusamente decorada, ojo a la mesa escondida en la ventana perfecta para una pareja. La planta de abajo, como cualquier local antiguo de Madrid es un poco húmeda y tiene menos detalles, pero por contra se está muy tranquilo, el baño y la cocina se quedan arriba.
Me contaron que los abuelos de la actual encargada del negocio se fueron a Rusia, como otros tantos miles de niños durante la guerra civil y que de ahí viene el tema de la cocina Rusa.
Aunque estoy muy viajado, que diría mi madre, tan al norte no he estado nunca así que no puedo dar fe de la fidelidad de este restaurante Ruso a su madre patria, pero tengo una gran experiencia con los otros restaurantes rusos madrileños, así que os puedo contar los pros y contras de Las Noches de Moscú.
El restaurante es bastante más informal y juvenil que otros restaurantes como Rasputín o el Cosaco, ambos restaurantes rusos en La Latina, que si bien se han rejuvenecido gracias a los visitantes de la zona, tienen un aire mucho más recio y solemne. En las noches de Moscú triúnfa la sangria rusa, hecha con un toque de vodka, el ambiente dentro es calco de lo que se vive en Malasaña
Las noches de Moscú me pareció menos autentico en su cocina que los otros rusos en la disputa madrileña, si bien destaca la excelente relación calidad-precio con unas raciones bastante generosas para lo que es estila últimamente y un precio muy ajustado. Me encantó la ensaladilla (rusa por supuesto) con unas huevas de salmón por encima que le dan un puntito muy cachondo.
También mención especial a la cerveza rusa que fue una agradable sorpresa y a los vodkas de rigor, con pimienta y miel entre otros.












