La rotonda de Pacífico

Hoy va de arroces, señores. Esta arrocería situada haciendo esquina en una de las bocas de
metro de Pacífico, a primera vista parece cualquier cosa menos un restaurante. Pasé años pensando que era un centro culturetas, ya que está acristalado con espejo y no se deja ver lo que se “cuece” en su interior. Al entrar te encuentras con zona de cafetería y para comer te llevan a la planta de arriba en un salón la mar de aprovechado, pero sin llegar a molestar los de la mesa de al lado.
Pero vamos a lo que vamos. En
la carta podemos encontrar varios entrantes, la mayoría muy marinos. “Tengo chopitos, clamares, boquerones, pescaitos, croquetas oiga!…” Lo que pidías está bueno, o al menos tiene buena pinta, que no me ha dado a probarlo todo. Ahora consejo. ¡Ojito con pedir muchos entrantes!, sobre todo si coméis lo que vamos a recomendar: ARROZ A BANDA. Lo pongo con mayúsculas, porque está impresionante. Te lo sirven con una descomunal bandeja de marisco, lo que hace que o has preparado hueco en el estómago o las raciones previas dificultarán que acabes con este manjar. El resto de arroces, con un aspecto muy bueno, no los he probado pero tengo testigos que dan fe de su bondad. Se debe notar eso de que su arroz tiene denominación de origen, algo que desconocía que existiera pero los amigos de “La Rotonda de Pacífico” nos cuentan en su página web.
Puedes y debes reservar mesa, hay menú del día y puedes encargar menús especiales a través de un formulario web. Altamente recomendable para los amantes de la paella o similar. Precio de los arroces entre 15 y 19 € por persona.
Enseñar en el mapa
De bueno, este sitio tiene muy poco. Lo sé porque trabajaba a dos pasos y las veces que fuimos a comer nos llevamos “sorpresitas”. Enumero:
- Tiritas (si, de esas que se pegan cuando te cortas) en el arroz.
- Tartas de chocolate con moho entre las capas.
- Vinate.
- Si pones reclamaciones, es como si hablaras con los de ONO, Jazztel, etc. te dan la razón como a los locos, vuelves al día siguiente y otra vez tarta con moho.
En resumen, que cambiamos de sitio para comer que por ese barrio hay muchos.
1 de junio del 2007 a las 14:27
Joder, que decepción. Claro que tu lo conoces de otra manera, supongo que el día a día del menú, hace conocer más a fondo detalles como la higiene de los restaurantes. Yo he ido dos veces un fin de semana a comerme un arroz, en fin, yo sigo manteniendo la exquisitez de sus arroces, pero nos sumamos a tu protesta en defensa de la higiene.
Gracias por tu aportación
2 de junio del 2007 a las 19:25
Yo fui varias veces y el arroz dejó mucho que desear. La vedad es que cuando abrieron (hace más de 10 años) estuvo bien, pero las veces siguientes no valía la pena. Espero que mejorara en estos últimos años.
1 de noviembre del 2009 a las 18:18