La Viga
Sábado noche, 20 grados, puerta del Sol totalmente abarrotada. Buscando un sitio donde llevar a cabo una cena improvisada, pasamos por varios restaurantes-franquicia con largas colas. ¿dónde nos van a dar de comer? Huyendo de la muchedumbre nos metemos en una calle poco transitada, donde encontramos un par de sitios un poco vacíos, lo cual nos escama. Pero lo que me llamó la atención fue ese cartel de “Cena 11€”. Entramos.
La Viga es un pequeño mesón con no más de entre diez y quince mesas, aspecto tradicional pero joven. Su nombre está relacionado con un viga de madera que adorna la cabecera de la barra. El camarero nos atendió con mucha amabilidad, quizá demasiada debido a la poca clientela que tenía. Tenía tanto carta de platos como de raciones, bocatas y sándwiches. La razón por la que lo destaco es porque hoy en día quedan muy pocos sitios con menú de noche por un precio tan ajustado. El menú incluye primero (a elegir entre doce platos), segundo (entre ocho), pan, vino/agua y postre. Yo probé la tosta de salmón ahumado, que aunque estaba buena y además acompañada con ensalada, era trucha y no salmón (se creen que uno es nuevo en esto). Después un generoso escalope con patatas fritas y flan casero. Como veis, comida típica de mesón. Aunque nos las probamos había un montón de raciones que espero poder comentar en otra ocasión. Me imagino que los embutidos son buenos porque tienen una zona de charcutería para vender y tenían buena pinta.
En resumen, si estáis por el centro, tenéis bastante hambre y pocas ganas de aflojar el bolsillo, La Viga puede ser una buena opción.






