Collage – Cocina sueca en Madrid

Una de las ventajas de trabajar en el centro de Madrid es que tienes mil lugares donde comer. De esos mil lugares, uno de mis favoritos es Collage, un restaurante sueco escondido en una perpendicular a la calle Fuencarral (ver mapa).
Collage es un restaurante pequeño, de ambiente tranquilo, con una decoración sencilla y agradable, sin extridencias ni toques modernistas superfluos. El local se divide en dos salas, una para fumadores nada más entrar, con elementos coloniales, y una segunda más cálida e íntima para no fumadores.
La carta está bien puesta, con pocos platos que facilitan el escoger por parte de todos aquellos que se enfrentan a la cocina escandinava por primera vez. De los entrantes, destacar el salmón marinado con salsa de mostaza y eneldo, sabroso y poco graso. La crema de hortalizas y queso azul es otro plato recomendado para comenzar la ingesta alimenticia.
De las carnes nos quedamos con el magret de pato a la naranja, plato poco novedoso, pero muy rico. También las albóndigas de ciervo sueco merecen un tiento.

Y si lo que os va es el pescado, probad el salmón a la plancha con langostinos y beicon; un poco pesado, pero muy original.
El rey de los postres es el pastel de manzana con vainilla. Sencillamente espectacular. Dulce, cálido, ligero… Uno se queda contemplando el plato con tristeza cuando ha terminado buscando unas migajas olvidadas.
En cuanto a los precios, 30 euros por persona son suficientes para salir satisfecho. También tienen menú del día, uno para comer y otro diferente para cenar.
¡Gracias a Irune por el descubrimiento!






