El Meson de Doña Filo
Hoy vamos para nota.
Siempre hay que tener un as en la manga por aquello de no volverse predecible. El Mesón de Doña Filo puede convertirse en ese “as” que nos eleve a la categoria de dioses gastronómicos, de conocedores de los más recondito y bueno de nuestra comunidad, de sabuesos de la excelencia.
Imaginad la escena, un pueblecito a unos 30 min. de Madrid, un restaurante escondido en una de sus callejuelas, apenas 9 mesas bien espaciadas, un servicio atento sin empalagar y unos platos sacados de algun libro de recetas que deberia ser sagrado.
La carta varia semanalmente por lo que se me hace complicado recomendar algo, en cualquier caso hay dos menus de degustación que rondan los 50€ por persona (no es precisamente barato), pero de verdad que es un placer dejarse agasajar por este menú en el que nos van sirviendo manjares acompañados de su vino, blanco, tinto y un oloroso para acompañar a los postres que están a la altura del resto de platos.
Una experiencia de verdad enriquecedora, salvo para el bolsillo, pero poco importa gastar cuando sientes que el trato es justo.






