El Palomar
Sencillamente encantador. Casona situada en el pueblo segoviano de Brieva. Todo el entorno emana tranquilidad, la definición se me hace complicada.

Esta compuesta de 3 plantas, cada una con una finalidad, nada más entrar te das cuenta de que has accedido a un local con personalidad propia y tremendamente acogedor de esos en los que uno se encuentra a veces mejor que en casa. La superficie de las plantas es enorme pero esto está solucionado con una decoración intensiva que hace más evidente la sensación de recogimiento.
En la primera planta se encuentra la barra y un sin fin de pequeñas mesas de café rodeando un piano. En la segunda las mesas sirven esta vez a los propósitos mas oscuros de nuestros estómagos, por ultimo en el tercer nivel de este singular paraje, un espacio abuhardillado donde descansar y retozar un tiempo, unas cuantas mesas bajas y decenas de mullidos cojines completan la estampa.

Aqui arriba son recomendables las combinaciones de frutas a 3.5€ el batido.
A las 12:30 cierran y a casa, por muy agusto que uno este.
Como nota negativa la mala educación de un ser de poco pelo que parecía hacer la función de Jefe y es que con los jefes ya se sabe.






